viernes, 16 de enero de 2015

Ginastera - Impresiones de la puna (danza)

Ventanal

Lo que a la ventana es el sol mi cuerpo a mi corazón amante. Porque es su cuerpo mi ventana, porque es mi cuerpo su cuerpo, porque es su sol mi sol, porque yo me abro y veo el cielo, su cara, sus ojos radiantes.

El fluir de la música

Desdicha la de los músicos, desdicha por su no poder volar a cargo de la responsabilidad de dar a luz a la obra. Porque volar es la música, porque sumergirse es sumergirse, y no saber si es el violín el que canta, si es el bajo continuo el que da la nota, o todos los entramados armónicos y contrapuntísticos. Uno es la música cuando en ella esta y a nada le presta atención, solo se deja llevar por el fluido de la corriente, se deja deslizar y menear por las olas, porque clara esta la analogía: si querés lograr hacer la plancha en lo que menos podes pensar es en el agua que te sostiene. Así que desdicha de mí cuando toque mi obra, porque estaré ejecutando nota a nota, atento a cada dialogo con el violín y cello, y desdicha la mía de no poder volarme, y de deber hacer el trabajo para que otros vuelen, y yo trabajando, y yo transpirando, y encima es a mí al que se lo aplaude luego.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Canción de Hollywood - Serú Girán

( )

Amando verás
que tu alma es voladora
caminando encontrarás
la chispa que hasta nunca
has visto en ti ahora

Verás, verás, verás…

Bocanadas de hambre, minúsculas visiones, empedrados difusos. Yo siento (y que siempre se ha de sentir) que los robles son petos, yo solo lo digo solo lo siento. Si, petos o sino petúsculos, pero se fue ahora, la niña esa chica que miedo antes me daba, esa niña en la que no puedo pensar. Y el viento me hace miedo, y los ruidos y bullicios que me dicen cuando parar, cuando se está en el centro o bordeándolo o sufriendo demasiado por insistir en ser o tirar. Yo me entiendo, digo que basta de la o las niñas o todas esas cosas que no se pueden ni ver ni ser. Digo: el miedo ya me cansó, he propuéstome dejar de hablar de lo que ahora es viejo: siento la nueva etapa, el nuevo sonido; me dejo llevar y me dejo guiar por el instinto, de lo ya aprendido y vivido, solo se ha incorporado en mi todo ese saber o sabiduría sobre lo que ser uno implica, y lo que yo soy e implico, y como ser ya siendo y no sabiendo lo que soy casi a términos teóricos.  

  Porque todo se ha dicho, y la ignorancia ya no importa porque dicho esta y escuchado fue. Por eso, debo seguir este camino al que se me presenta, debo insistir en “dejarme guiar”, debo (y no como deber a los reclamos de lo externo, lo social, sino mas bien al deber de lo que yo soy y solo a mi ser me debo porque ese es el bien, el Uno ser) concretar lo que en mi persona se instruye, como guía y señales, como etapas nuevas a sucederse, como descubrimientos en los cuales yo ahora siento que nada debo dejar para pensar, que es justamente ahora en estos tiempos, cuando yo creía que todo terminaba pero ahora parece empezar, que solo me dejo llevar porque lo que ya fue pensado reflexionado e inscripto, es como si ahora todo se hubiese como permeado a mi, y lo se de forma instintiva, a modo quasi animal, de seguir la voz que dice, de hacerle caso a lo que ya no se que es, porque es un nuevo camino y se trata de eso: de dejar de pensar y solo volar.

sábado, 29 de noviembre de 2014